Cómo después de 1 hija y 8 años casadas conseguimos tener el mejor sexo de nuestra vida

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Mejor sexo de mi vida

Lo de Lucía y yo es de otro mundo. Y lo digo en todos los sentidos.

Nos conocimos en el trabajo y fue, al menos por mi parte, un flechazo. Pero platónico, porque Lucía tenía una pinta de hetero que engañó muy bien a mi radar, por eso cuando en una cena de empresa contó que tenía novia, me ruboricé como nunca en la vida.

Nos hicimos amigas, así que intenté esconder mis sentimientos, pero se me da muy mal mentir. A los pocos meses me dijo que estaba empezando a sentir cosas por mi pero que quería hacer las cosas bien. Fue un proceso largo lo de su ruptura y nuestras primeras citas. Doloroso y bonito a la vez. Pero entre ambas había tanta tensión sexual no resuelta que nuestros primeros encuentros en la cama fueron realmente alucinantes.

Dos años después nos casamos y hace cinco nació nuestra hija. Y aunque en la cama nos habíamos entendido muy bien, la maternidad, el colecho, la lactancia prolongada, el agotamiento, la conciliación, los trabajos, llevar la casa y nuestras vidas personales, nos pasó factura a nivel sexual.

“¿Cuánto tiempo llevamos sin echar un polvo?”, me dijo un día al levantarnos. Y lo peor es que ninguna de las dos lo tenía claro. Y no, no podíamos seguir así. El sábado siguiente quedamos solas a cenar y cada una llevaba su lista de cosas para mejorar nuestra vida sexual. Y aunque ninguna de las dos lo sabía, esa cita fue determinante para que hoy tengamos el mejor sexo de nuestra vida. Y sí, incluso mucho mejor que al comienzo.

Os doy nuestros cuatro tips más importantes:

–          Comunicación:
Parece que es nada, pero lo es todo. No es hablar por hablar, es comunicarnos. Contarle mis fantasías, escuchar las suyas. Me dice cosas que le gustan, que le gustaría probar, que le gustaría hacerme o viceversa. Y yo se las escribo, se me da mejor y me pone más. Darnos el tiempo para escucharnos y para ser completamente libres la una con la otra.

–          Juguetes:

Lucía y yo teníamos algunas cositas, pero desde que descubrimos la marca de juguetes de lujo LELO, nos cambió la vida. Tenemos varias cosas pero os contaré de mi favorito y su favorito.

Mi amada Lily 3

Para mi Lily 3. Lily fue el primer juguete que sacó la marca hace 20 años. Desde entonces ha vendido 11 millones de juguetes, y si los probáis vais a descubrir por qué. Lily es pequeñito, recargable e impermeable, te lo puedes llevar a todas partes. Tiene 10 posibilidades de vibración para el clítoris, los pezones, los labios o donde quieras. Desde un cosquilleo espectacular hasta una potencia que te deja sin aliento.

Para Lucía el paraíso en la tierra es Soraya Wave. Estimula el clítoris y el punto G con vibraciones independientes. La parte del clítoris es muy suave y agradable. La parte que se inserta en la vagina se mueve de la misma manera que lo harían unos dedos. Algo alucinante que no vais a encontrar en ninguna otra parte.

–          Lubricación:
Desde hace unos años me pasa que no lubrico como antes, incluso aunque esté muy excitada. Eso hacía que no disfrutara plenamente del sexo.  Pero usamos lubricantes de calor, de frío, de sabor. Os digo chicas, aquí hay un mundo nuevo por descubrir.

–          Tiempo:
La comunicación y los juguetes están muy bien, pero si no hay tiempo para usarlos, no sacamos nada. No es fácil, nuestros trabajos son demandantes y nuestra hija nos necesita. Pero es sagrado para nosotras sacar dos huecos en la semana para la pareja. Ya sea para ir al cine, para irnos a cenar, o para quedarnos solas en casa, arreglarnos la una para la otra y disfrutarnos.

Y vosotras, ¿cuáles son vuestros tips?

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